Lifting endoscópico o Endolifting

El Lifting endoscópico es una técnica quirúrgica de estiramiento de la piel que posibilita que las marcas de las incisiones sean más pequeñas que las de un Lifting quirúrgico tradicional. El cirujano no realiza cortes extensos, sino que a través de pequeños cortes, introduce una pequeña videocámara bajo la piel del paciente. La cámara le permite realizar el trabajo de tensado muscular sin la necesidad de una cirugía “a cielo abierto” (tipo de cirugía en la que el cirujano abre y opera viendo lo que está operando sin la ayuda de otros instrumentos). Este tipo de cirugía se utiliza generalmente cuando la persona desea realizarse un lifting pero desea evitar las cicatrices de un lifting tradicional. Las marcas de las incisiones (con la consiguiente cicatriz) suelen ser uno de los motivos por los cuales muchas personas descartan la idea de una cirugía de Lifting, y en esa decisión, la posibilidad de lograr un aspecto más joven.

Lifting Endoscópico vs Lifting tradicional

La técnica del Lifting endoscópico reduce y minimiza las cicatrices de manera muy notoria. La diferencia más importante entre el Lifting endoscópico respecto al lifting quirúrgico tradicional es que las incisiones que se realizan en el lifting endoscópico son muy pequeñas (de 2 a 3 mm). A modo de ejemplo, en un Lifting endoscópico facial, no se realiza una incisión en una sola línea sino que se hacen pequeños cortes que van desde la parte de atrás del lóbulo de la oreja, pasando por el cuero cabelludo, hasta llegar a la otra oreja.

Este tipo de cirugía tiene la ventaja de estirar la piel sin necesidad de cortar y suturar como sí lo hace un Lifting tradicional. Gracias al uso de una videocámara (que se inserta bajo la piel, a través de las incisiones), el cirujano puede tensar los músculos, retirar el excedente de grasa y recolocar la piel en su lugar, volviendo a suturar sin tener que quitar el excedente de piel. A través de esta operación estética, se consigue que las cicatrices sean más pequeñas y más planas que las de un Lifting tradicional. El Lifting endoscópico o Endolifting trata específicamente las capas profundas de la piel, para que el aspecto del tensado sea más natural a la vista y al tacto. Este tipo de cirugía se recomienda en pacientes que no deben realizar cambios excesivos en su aspecto. Para cirugías faciales más complejas, que requieran extraer grandes cantidades de piel o un tensado muscular importante, posiblemente el cirujano estético le recomiende un Lifting tradicional, ya que el cirujano, al operar a “cielo abierto” (a la vista) puede manipular el instrumental quirúrgico con mayor facilidad y tiene mayor margen de maniobra.

El Lifting endoscópico puede utilizarse en personas jóvenes (se recomienda tener al menos tener 30 años) y pueden tratarse las bolsas debajo de los ojos, las cejas caídas (sin necesidad de realizar cortes en los párpados), las arrugas del entrecejo y las patas de gallo. La cirugía puede durar entre una y dos horas, dependiendo de la complejidad y del alcance de la misma.

Las marcas y cicatrices que quedan después de un Endolifting son muy inferiores a las de un Lifting tradicional y quedan ocultas bajo el pelo. Suele utilizarse únicamente anestesia local y una sedación intravenosa que ayuda a estar relajada durante la intervención. No necesita tiempo de internación y a los pocos días se puede volver a la rutina laboral. Seguramente el cirujano recomendará utilizar una venda elástica los primeros días, así como ingerir antibióticos y algunos analgésicos para paliar los posibles dolores temporales, producto de las suturas.

Un endolifting puede costar en una clínica de España entre 2500 y 4000 euros, dependiendo del área que desee tratar.


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